Agridulces de La Leona
Llovido del cielo, bienvenido seas,
nos pillas a algunas con el grifo abierto,
las lágrimas sueltas al amigo muerto
con las que nacen contigo se orean.
Con el pie cambiado, la vida y la muerte
nos bailan, nos pisan, nos toman el pelo,
si un traidor zarpazo me arrojaba al suelo,
me aúpan las ganas que tengo de verte.
Que la vida te sea plena, deseamos.
Tendrás amigos, tendrás amor,
en horas buenas, felicidades.
Que en el medio del camino nos veamos,
para reírnos de la pena y del dolor
y sus verdades.
Palabras para Pedro, hijo -y sobrino- de leonas (2009-…).
Enero 28, 2009 a 5:39 pm
Precioso, sí señor.
Te beso y te achucho, mucho